POESÍA DE PROTESTA , AMISTAD ,SENSUAL Y OTRAS POR FANNY JEM WONG
A UNA MUJER
¡Niña!, si yo fuera rey daría mi reino,
mi trono, mi cetro y mi pueblo arrodillado,
mi corona de oro, mis piscinas de pórfido,
y mis flotas, para las que no bastaría el mar,
por una mirada tuya.
Si yo fuera Dios, la tierra y las olas,
los ángeles, los demonios sujetos a mi ley.
Y el profundo caos de profunda entraña,
la eternidad, el espacio, los cielos, los mundos
¡daría por un beso tuyo!
Victor Hugo
El dibujo de tu espalda Me llevo a soltar amarras Como canta el mar el reo De tu cintura de guitarra Como dicen esas brisas De otros junios estivales Como avisan entre prisas Las bandadas matinales
Quiero un sol y quiero tanto De lo que tienes si quieres Quiero muchas veces lo que traes contigo cuando vienes y develar los secretos de esos lugares distantes que adentrando en tu mirada no han visto otros navegantes
Así como el viento sopla Y brilla el sol desde temprano Trae de lejos el oleaje Tus rumores de verano Se me anegan los sentidos Que hacen la vida el momento Siento espuma oculta el aire Cierto su mar y su aliento
Te has metido en mi cabeza Y dentro de lo persistente Y tu misterio de sirena Y el señuelo entre tus redes Se han sabido hacer presentes Sin otro afán que el de estarlo La tibieza en tus corrientes Y en tu sonrisa de océano Quiero hacértela en tus vientos
Habitar los pensamientos Que formulan tu arrebol Tu palabra mas cercana Y en la cima donde llama Tu estación mi caracol Pero en los días que pasan Mientras crece el ansia Solo un punto en la distancia
Me dejan tener de ti Y yo que no se de mañanas ni de ojeras Solo una eterna espera en la infinita mar Y haces que pesan horas que nunca regresan Y las sombras que profesan laberintos Que guardaban tus recintos Persevero en mi balada marinera Tengo confianza que tal si me viene a ti Cuando el rechazas tu arrecife y no te alcanzo Y allí me espera un presente de promesas no de ti
Mar adentro en tu mirada vuelvo a ver lo que guardando Se reserva en tus abismos y aun se mantiene esperando
Mientras pasa la estrella fugaz, acopia nuestro deseo instantaneo, montones de deseos son los suprioritarios.
Por ejemplo, que el dolor no me apague la rabia, que la alegria no desarme mi amor, que los asesinos del pueblo, se traguen sus molares caninos de incisivos, y se muerdan funciosamente el higado.
que los barrotes de las celdas, se vuelvan de azúcar o se ocupen de piedad, y mis hermanos, puedan hacer de nuevo, el amor, y la revolución.
Yolanda Pablo Milanés Composição: Pablo Milanés / Silvio Rodriguez
Esto no puede ser no mas que una cancion Quisiera fuera una declaracion de amor Romantica sin reparar en formas tales Que ponga freno a lo que siento ahora a raudales Te amo Te amo Eternamente te amo Si me faltaras no voy a morirme Si he de morir quiero que sea contigo Mi soledad se siente acompañada Por eso a veces se que necesito Tu mano Tu mano Eternamente tu mano Cuando te vi sabia que era cierto Este temor de hallarme descubierto Tu me desnudas con siete razones Me abres el pecho siempre que me colmas De amores De amores Eternamente de amores Si alguna vez me siento derrotado Renuncio a ver el sol cada mañana Rezando el credo que me has enseñado Miro tu cara y digo en la ventana Yolanda Yolanda Eternamente Yolanda Yolanda Eternamente Yolanda Eternamente Yolanda
Gracias a la vida que me ha dado tanto Me dio dos luceros que cuando los abro Perfecto distingo lo negro del blanco Y en el alto cielo su fondo estrellado Y en las multitudes el hombre que yo amo.
Gracias a la vida que me ha dado tanto Me ha dado el sonido y el abecedario Con el las palabras que pienso y declaro Madre, amigo, hermano y luz alumbrando, La ruta del alma del que estoy amando
Gracias a la vida que me ha dado tanto Me ha dado la marcha de mis pies cansados Con ellos anduve ciudades y charcos Playas y desiertos, montañas y llanos Y la casa tuya, tu calle y tu patio.
Gracias a la vida que me ha dado tanto Me dio el corazon que agita su marco Cuando miro el fruto del cerebro humano Cuando miro el bueno tan lejos del malo Cuando miro el fondo de tus ojos claros.
Gracias a la vida que me ha dado tanto Me ha dado la risa y me ha dado el llanto Asi yo distingo dicha de quebranto Los dos materiales que forman mi canto Y el canto de ustedes que es el mismo canto Y el canto de todos que es mi propio canto.
Si cada hora vino con su muerte, si el tiempo era una cueva de ladrones, los aires ya no son tan buenos aires, la vida nada más que un blanco móvil y usted preguntará por qué cantamos...
Si los nuestros quedaron sin abrazo, la patria casi muerta de tristeza, y el corazón del hombre se hizo añicos antes de que estallara la vergüenza Usted preguntará por qué cantamos...
Cantamos porque el río está sonando, y cuando el río suena suena el río. Cantamos porque el cruel no tiene nombre y en cambio tiene nombre su destino. Cantamos porque el niño y porque todo y porque algún futuro y porque el pueblo. Cantamos porque los sobrevivientes y nuestros muertos quieren que cantemos. Si fuimos lejos como un horizonte, si aquí quedaron árboles y cielo, si cada noche siempre era una ausencia y cada despertar un desencuentro Usted preguntará por qué cantamos...
Cantamos porque llueve sobre el surco y somos militantes de la Vida y porque no podemos, ni queremos dejar que la canción se haga cenizas. Cantamos porque el grito no es bastante y no es bastante el llanto, ni la bronca. Cantamos porque creemos en la gente y porque venceremos la derrota. Cantamos porque el Sol nos reconoce y porque el campo huele a primavera y porque en este tallo, en aquel fruto cada pregunta tiene su respuesta...
Dedicado a La Gran Poetisa Peruana Fanny Jem Wong por su espiritu altruista y apoyo en la forestacion de su comunidad.
Autor: MARCO RAFAEL BLANCO BELMONTE
Nacido en Córdoba en 1871 en la Calle Cardenal Herrero. Murió a mediados de noviembre de 1936. Lápida en la casa natal de Blanco Belmonte Fue redactor de la Revista Meridional y redactor-jefe y director literario del diario La Unión, dándose a conocer desde muy joven como notable poeta y alcanzando como tal varios premios de honor y primeros premios en los Juegos Florales y certámenes literarios celebrados en Sevilla, Cádiz, Málaga, Córdoba, Valladolid, Almería y otras capitales.
Al trasladarse a Madrid ingresó en la redacción de La Ilustración Española y Americana. Desde 1906 dirige La vida en el hogar, que semanalmente publica El Imparcial; siendo colaborador asiduo de los principales periódicos de España y América y redactor-corresponsal de El Tiempo de la Habana.
Nuestro país necesita propuestas , las grandes batallas se ganan con ideas víables no con insultos . Debemos hacer uso de nuestro voto de manera informada y responsable. JEM WONG “El que domina a los otros es fuerte; el que se domina a sí mismo es poderoso.” Lao-tsé
Excelente cosa es una buena ley, lo mismo que una buena máquina administrativa; pero ambas resultarán sin valor si no hay hombres de grandes capacidades encargadas de ejecutarlas. E.W. Kemmerer
Ayúdanos a Promover, entre todos tus amigos, esta Campaña de Motivación y Concientización del Voto Responsable en las Próximas Elecciones Peru 2011. Cada voto es necesario para elegir a un candidato que trabaje por mantener el crecimiento y la estabilidad en Nuestro Pais y tenemos la obligación de hacerlo con Responsabilidad.
Créditos: Ismael La Rosa (Creador y Director General) Carlos Soto (Creador y Productor General) Carlos Osterling (Cámara e Iluminación) Oscar Saldarriaga (Coordinador) Gregorio Álvarez (Edición) Jessyca Sarango (Música: Autora, Compositora e Intérprete) Jose Val (Música: Productor Musical y Arreglos)
Para ubicar al poeta dentro del contexto de su cronología vivencial, se debe contar con un instrumento preciso, ya que su tiempo y su espacio comprenden un permanente baúl de Pandora: Enseña mecánica racional en la universidad, confecciona "artefactos"; aquí dicta conferencias, allá dirige un taller literario, etc. No haremos, sin embargo, caso de líneas consecutivas y nos abocaremos al quehacer fundamental y formador: Nace en Chillán (lo que no se debe olvidar) y allí cursa sus estudios básicos y medios. Tras aquello, va a Santiago y se gradúa de profesor de matemáticas. Entre tanto, ya eligió un destino -la poesía-. Pero no parece tener prisa en ser "famoso"; espera diecisiete años para dar a luz su segundo libro. Entonces, ya el nombre de Nicanor Parra es ubicado en un lugar personalísimo dentro de la poesía americana y de más allá. El tiempo transcurrió útil. El poeta descubrió una manera de interpretar el desorden que parte de la mente y de la acción humanas. Su lírica (no sabemos si le viene el apelativo) emerge de escombros, de teorías putrefactas, de energúmenos que se vanaglorian de serlo; de personajes que sueñan sueños inverosímiles (aún como sueños); de "conductores" inconductores, de "doctores" de nada; de todo lo que se llama "realidad", "buena crianza", "progreso", "moral", "sensibilidad social" y otras yerbas más arraigadas que la peor de las hiedras.
Parra descerraja, violentamente, los candados y cerraduras dejando partir el nauseabundo olor a podrido que todo aquello había acumulado durante milenios. Lo hace con tal soltura de cuerpo que los directamente aludidos lo consideran una broma y sigue haciendo de las suyas, como si nada hubiera pasado. Pero Nicanor Parra confecciona armas más eficaces, hasta que lo divertido se transforma en mortal. Entonces "hay que matar a la bestia..." Y los energúmenos creen que, verdaderamente, deben hacerlo. No saben que apenas son "las manos del gato..."
En 1943 viaja a Estados Unidos con beca otorgada por el "Institute of International Education", donde estudia mecánica avanzada en la Universidad de Brown. Allí permanece durante tres años. En 1948 es nombrado director interino de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Chile. En 1949 viaja a Inglaterra, con beca del Consejo Británico. Estudia cosmología con E. A. Milner, permaneciendo en Gran Bretaña hasta 1951. Después enseña matemáticas y física en la Universidad de Chile. Pronto, nuevamente, es invitado a diversos países: Estados Unidos, Unión Soviética, China Popular, Cuba, Perú, Panamá, México, etc. En todas partes dicta conferencias, organiza talleres, asiste a congresos, a mesas redondas con personalidades de talla universal como Ezra Pound y otros; recibe premios, títulos y es traducido y estudiado en diversos planteles universitarios. A esta altura, Nicanor Parra es ya un nombre universal. Lo estudian -en libros y ensayos-, en Inglaterra, Holanda, Rumania, Unión Soviética, Finlandia, Cuba, Suiza, Estados Unidos, Italia, Suecia, Georgia (República Soviética), España, Argentina, Alemania Federal, etc. Una nueva beca (Guggenheim) lo lleva a Estados Unidos, en 1972.
En Chile recibe dos premios Municipales y el Premio Nacional de Literatura (1969). Da recitales en todas partes y en Chile. Se filman dos películas sobre la vida y obra de Nicanor Parra: 1.- "Nicanor Parra en Nueva York", de Jaime Barros, y 2.-"Nicanor Parra", de Guillérmo Kahn. Patricio Larzundi pide el "Premio Nobel" para Parra, en la revista de la Universidad de Columbia; y la Sociedad Hispanoamericana de Nueva York, bajo la presidencia de Mario Meza, apoya la moción. Los trabajos sobre el poeta se multiplican: Federico Schopf, del Departamento de Español de la Universidad de Chile, hace un estudio serio para los "poemas y antipoemas"; Jose Miguel Ibáñez Langlois dedica más de sesenta páginas a "Antipoesía", para la editorial "Seix Barral"; Leonidas Morales, de la Universidad Austral de Chile, publica "La Poesía de Nicanor Parra"; en la Universidad de Nueva York, la profesora Edith Grosmann escribe "The Antipoetry of Nicanor Parra"; Mercedes Rein, de Uruguay, escribe sobre "La Antipoesía de Nicanor Parra"; Patricio Marchant escribe "La Poesía de Nicanor Parra"; Thomas Brons, de Nuremberg, publicó "Villón y Parra"; en Chile se lanzó un disco con poemas de Nicanor Parra, etc.
Entre las universidades donde Parra sirvió cátedras, como profesor invitado, se hallan las de Columbia, Yale, La Habana, Escuela de Ingeniería de la Universidad de Chile y el Departamento de Estudios Humanísticos de la misma universidad. En Finlandia aparece una edición de los cinco "más notables" poetas de Latinoamérica: César Vallejo, Pablo Neruda, Octavio Paz, Nicanor Parra y Pablo Fernández. Toda esta actividad del poeta chileno es, apenas, parte de lo enumerable, ya que haría falta una obra entera para agotar lo meramente objetivo de sus quehaceres intelectuales.
Como muy bien lo dice, José Miguel Ibáñez Langlois :
"Pues bien: el antipoema de Parra no es la serena y apolínea creación que se produce en una cumbre de equilibrio de la forma verbal y la experiencia humana. Es la poesía de una época no apta para tales triunfos, clasicismos ni armonías, porque en ella se extingue el brillo de la divinidad en el mundo, y cabe repetir con Holderlin: ¿. . . y para qué ser poeta en tiempos de penuria? El antipoema es una respuesta posible: una palabra que ya no puede cantar a la naturaleza, ni celebrar al hombre, ni glorificar a Dios o a Ios dioses, porque todo se le ha vuelto problemático, comenzando por el lenguaje. En compensación, este producto alejandrino, romántico e imperfecto renueva un intenso contacto del hombre con su destino y con las honduras de la subjetividad viva; aparece como una recuperación -por la palabra- de la realidad perdida en las palabras, y es el semillero de nuevas e inusitadas formas de lenguaje.
Biografía tomada de www.hispavista.com
Coplas del Vino
Nervioso, pero sin duelo a toda la concurrencia por la mala voz suplico perdón y condescendencia.
Con mi cara de ataúd y mis mariposas viejas yo también me hago presente en esta solemne fiesta.
¿Hay algo, pregunto yo más noble que una botella de vino bien conversado entre dos almas gemelas?
El vino tiene un poder que admira y que desconcierta transmuta la nieve en fuego y al fuego lo vuelve piedra.
El vino es todo, es el mar las botas de veinte leguas la alfombra mágica, el sol el loro de siete lenguas.
Algunos toman por sed otros por olvidar deudas y yo por ver lagartijas y sapos en las estrellas.
El hombre que no se bebe su copa sanguinolenta no puede ser, creo yo cristiano de buena cepa.
El vino puede tomarse en lata, cristal o greda pero es mejor en copihue en fucsia o en azucena.
El pobre toma su trago para compensar las deudas que no se pueden pagar con lágrimas ni con huelgas.
Si me dieran a elegir entre diamantes y perlas yo elegiría un racimo de uvas blancas y negras.
El ciego con una copa ve chispas y ve centellas y el cojo de nacimiento se pone a bailar la cueca.
El vino cuando se bebe con inspiración sincera sólo puede compararse al beso de una doncella.
Por todo lo cual levanto mi copa al sol de la noche y bebo el vino sagrado que hermana los corazones.
El Hombre Imaginario
El hombre imaginario vive en una mansión imaginaria rodeada de árboles imaginarios a la orilla de un río imaginario
De los muros que son imaginarios penden antiguos cuadros imaginarios irreparables grietas imaginarias que representan hechos imaginarios ocurridos en mundos imaginarios en lugares y tiempos imaginarios
Todas las tardes imaginarias sube las escaleras imaginarias y se asoma al balcón imaginario a mirar el paisaje imaginario que consiste en un valle imaginario circundado de cerros imaginarios
Sombras imaginarias vienen por el camino imaginario entonando canciones imaginarias a la muerte del sol imaginario
Y en las noches de luna imaginaria sueña con la mujer imaginaria que le brindó su amor imaginario vuelve a sentir ese mismo dolor ese mismo placer imaginario y vuelve a palpitar el corazón del hombre imaginario
Hay un día feliz
A recorrer me dediqué esta tarde las solitarias calles de mi aldea acompañado por el buen crepúsculo que es el único amigo que me queda. Todo está como entonces, el otoño y su difusa lámpara de niebla, sólo que el tiempo lo ha invadido todo con su pálido manto de tristeza. Nunca pensé, creédmelo, un instante volver a ver esta querida tierra, pero ahora que he vuelto no comprendo cómo pude alejarme de su puerta. Nada ha cambiado, ni sus casas blancas ni sus viejos portones de madera. Todo está en su lugar; las golondrinas en la torre más alta de la iglesia; el caracol en el jardín; y el musgo en las húmedas manos de las piedras. No se puede dudar, este es el reino del cielo azul y de las hojas secas en donde todo y cada cosa tiene su singular y plácida leyenda: hasta en la propia sombra reconozco la mirada celeste de mi abuela. Estos fueron los hechos memorables que presenció mi juventud primera, el correo en la esquina de la plaza y la humedad en las murallas viejas. ¡Buena cosa, Dios mío!, nunca sabe uno apreciar la dicha verdadera, cuando la imaginamos más lejana es justamente cuando está más cerca. Ay de mí, ¡ay de mí!, algo me dice que la vida no es más que una quimera; una ilusión, un sueño sin orillas, una pequeña nube pasajera. Vamos por partes, no sé bien qué digo, la emoción se me sube a la cabeza. Como ya era la hora del silencio cuando emprendí mi singular empresa una tras otra, en oleaje mudo, al establo volvían las ovejas. Las saludé personalmente a todas y cuando estuve frente a la arboleda que alimenta el oído del viajero con su inefable música secreta recordé el mar y enumeré las hojas en homenaje a mis hermanas muertas. Perfectamente bien. Seguí mi viaje como quien de la vida nada espera. Pasé frente a la rueda del molino, me detuve delante de una tienda: el olor del café siempre es el mismo, siempre la misma luna en mi cabeza; entre el río de entonces y el de ahora no distingo ninguna diferencia. Lo reconozco bien, éste es el árbol que mi padre plantó frente a la puerta (ilustre padre que en sus buenos tiempos fuera mejor que una ventana abierta). Yo me atrevo a afirmar que su conducta era un trasunto fiel de la Edad Media cuando el perro dormía dulcemente bajo el ángulo recto de una estrella. A estas alturas siento que me envuelve el delicado olor de las violetas que mi amorosa madre cultivaba para curar la tos y la tristeza. Cuánto tiempo ha pasado desde entonces no podría decirlo con certeza; todo está igual, seguramente, el vino y el ruiseñor encima de la mesa, mis hermanos menores a esta hora deben venir de vuelta de la escuela: ¡sólo que el tiempo lo ha borrado todo como una blanca tempestad de arena!
Cartas a una desconocida
Cuando pasen los años, cuando pasen los años y el aire haya cavado un foso entre tu alma y la mía; cuando pasen los años y yo sólo sea un hombre que amó, un ser que se detuvo un instante frente a tus labios, un pobre hombre cansado de andar por los jardines, ¿dónde estarás tú? ¡Dónde estarás, oh hija de mis besos!
Es Olvido
Juro que no recuerdo ni su nombre, mas moriré llamándola María, no por simple capricho de poeta: por su aspecto de plaza de provincia. ¡Tiempos aquellos!, yo un espantapájaros, ella una joven pálida y sombría. Al volver una tarde del Liceo supe de la su muerte inmerecida, nueva que me causó tal desengaño que derramé una lágrima al oírla. Una lágrima, sí, ¡quién lo creyera!, y eso que soy persona de energía. Si he de conceder crédito a lo dicho por la gente que trajo la noticia debo creer, sin vacilar un punto, que murió con mi nombre en las pupilas, hecho que me sorprende, porque nunca fue para mí otra cosa que una amiga. Nunca tuve con ella más que simples relaciones de estricta cortesía, nada más que palabras y palabras y una que otra mención de golondrinas. La conocí en mi pueblo (de mi pueblo sólo queda un puñado de cenizas), pero jamás vi en ella otro destino que el de una joven triste y pensativa. Tanto fue así que hasta llegué a tratarla con el celeste nombre de María, circunstancia que prueba claramente la exactitud central de mi doctrina. Puede ser que una vez la haya besado, ¡quién es el que no besa a sus amigas!, pero tened presente que lo hice sin darme cuenta bien de lo que hacía. No negaré, eso sí, que me gustaba su inmaterial y vaga compañía que era como el espíritu sereno que a las flores domésticas anima. Yo no puedo ocultar de ningún modo la importancia que tuvo su sonrisa ni desvirtuar el favorable influjo que hasta en las mismas piedras ejercía. Agreguemos, aún, que de la noche fueron sus ojos fuente fidedigna. Mas, a pesar de todo, es necesario que comprendan que yo no la quería sino con ese vago sentimiento con que a un pariente enfermo se designa. Sin embargo sucede, sin embargo, lo que a esta fecha aún me maravilla, ese inaudito y singular ejemplo de morir con mi nombre en las pupilas, ella, múltiple rosa inmaculada, ella que era una lámpara legítima. Tiene razón, mucha razón, la gente que se pasa quejando noche y día de que el mundo traidor en que vivimos vale menos que rueda detenida: mucho más honorable es una tumba, vale más una hoja enmohecida, nada es verdad, aquí nada perdura, ni el color del cristal con que se mira.
Hoy es un día azul de primavera, creo que moriré de poesía, de esa famosa joven melancólica no recuerdo ni el nombre que tenía. Sólo sé que pasó por este mundo como una paloma fugitiva: la olvidé sin quererlo, lentamente, como todas las cosas de la vida.
Madrigal
Yo me haré millonario una noche gracias a un truco que me permitirá fijar las imágenes en un espejo cóncavo. O convexo.
Me parece que el éxito será completo cuando logre inventar un ataúd de doble fondo que permita al cadáver asomarse a otro mundo.
Ya me he quemado bastante las pestañas en esta absurda carrera de caballos en que los jinetes son arrojados de sus cabalgaduras y van a caer entre los espectadores.
Justo es, entonces, que trate de crear algo que me permita vivir holgadamente o que por lo menos me permita morir.
Estoy seguro de que mis piernas tiemblan, sueño que se me caen los dientes y que llego tarde a unos funerales.
Los Profesores
Los profesores nos volvieron locos a preguntas que no venían al caso cómo se suman números complejos hay o no hay arañas en la luna cómo murió la familia del zar ¿es posible cantar con la boca cerrada? quién le pintó bigotes a la Gioconda cómo se llaman los habitantes de Jerusalén hay o no hay oxígeno en el aire cuántos son los apóstoles de Cristo cuál es el significado de la palabra consueta cuáles fueron las palabras que dijo Cristo en la cruz quién es el autor de Madame Bovary dónde escribió Cervantes el Quijote cómo mató David al gigante Goliat etimología de la palabra filosofía cuál es la capital de Venezuela cuándo llegaron los españoles a Chile
Nadie dirá que nuestros maestros eran unas enciclopedias rodantes exactamente todo lo contrario: unos modestos profesores primarios o secundarios no recuerdo muy bien —eso sí que de bastón y levita como que estamos a comienzos de siglo— no tenían para qué molestarse en molestarnos de esa manera salvo por razones inconfesables: a qué tanta manía pedagógica ¡tanta crueldad en el vacío más negro!
Dentadura del tigre nombre científico de la golondrina de cuántas partes consta una misa solemne cuál es la fórmula del anhídrido sulfúrico cómo se suman fracciones de distinto denominador estómago de los rumiantes árbol genealógico de Felipe II Maestros Cantores de Nuremberg Evangelio según san Mateo nombre cinco poetas finlandeses etimología de la palabra etimología
Ley de la gravitación universal a qué familia pertenece la vaca cómo se llaman las alas de los insectos a qué familia pertenece el ornitorrinco mínimo común múltiplo entre dos y tres hay o no hay tinieblas en la luz origen del sistema solar aparato respiratorio de los anfibios órganos exclusivos de los peces sistema periódico de los elementos autor de Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis en qué consiste el fenómeno llamado es-pe-jis-mo cuánto demoraría un tren en llegar a la luna cómo se dice pizarrón en francés subraye las palabras terminadas en consonante
La verdad de las cosas es que nosotros nos sentábamos en la diferencia quién iba a molestarse con esas preguntas en el mejor de los casos apenas nos hacían temblar únicamente un malo de la cabeza la verdadera verdad de las cosas es que nosotros éramos gente de acción a nuestros ojos el mundo se reducía al tamaño de una pelota de fútbol y patearla era nuestro delirio nuestra razón de ser adolescentes hubo campeonatos que se prolongaron hasta la noche todavía me veo persiguiendo la pelota invisible en la oscuridad había que ser búho o murciélago para no chocar con los muros de adobe ése era nuestro mundo las preguntas de nuestros profesores pasaban gloriosamente por nuestras orejas como agua por espalda de pato sin perturbar la calma del universo: partes constitutivas de la flor a qué familia pertenece la comadreja método de preparación del ozono testamento político de Balmaceda sorpresa de Cancha Rayada por dónde entró el ejército libertador insectos nocivos a la agricultura cómo comienza el Poema del Cid dibuje una garrucha diferencial y determine la condición de equilibrio
El amable lector comprenderá que se nos pedía más de lo justo más de lo que estrictamente necesario: ¿determinar la altura de una nube? ¿calcular el volumen de la pirámide? ¿demostrar que raíz de dos es un número irracional? ¿aprender de memoria las Coplas de Jorge Manrique? déjense de pamplinas con nosotros hoy tenemos que dirimir un campeonato pero llegaban las pruebas escritas y a continuación las pruebas orales (en unas de fregar cayó Caldera) con una regularidad digna de mejor causa:
teoría electromagnética de la luz en qué se distingue el trovador del juglar ¿es correcto decir se venden huevos? ¿sabe lo que es un pozo artesiano? clasifique los pájaros de Chile asesinato de Manuel Rodríguez independencia de la Guayana Francesa Simón Bolívar héroe o antihéroe discurso de abdicación de O'Higgins ustedes están más colgados que una ampolleta
Los profesores tenían razón: en verdad en verdad el cerebro se nos escapaba por las narices —había que ver cómo nos castañeteaban los dientes— a qué se deben los colores del arcoiris hemisferios de Magdeburgo nombre científico de la golondrina metamorfosis de la rana qué entiende Kant por imperativo categórico cómo se convierten pesos chilenos a libras esterlinas quién introdujo en Chile el colibrí por qué no cae la Torre de Pisa por qué no se vienen abajo los jardines flotantes de Babilonia ¿por qué no cae la luna a la tierra? departamentos de la provincia de Ñuble cómo se trisecta un ángulo recto cuántos y cuáles son los poliedros regulares éste no tiene la menor idea de nada
Hubiera preferido que me tragara la tierra a contestar esas preguntas descabelladas sobre todo después de los discursos moralizantes a que nos sometían impajaritablemente día por medio ¿saben ustedes cuánto cuesta al estado cada ciudadano chileno desde el momento que sale de la universidad? ¡un millón de pesos de seis peniques!
Un millón de pesos de seis peniques y seguían apuntándonos con el dedo: cómo se explica la paradoja hidrostática cómo se reproducen los helechos enuméreme los volcanes de Chile cuál es el río más largo del mundo cómo se reproducen los elefantes inventor de la máquina de coser inventor de los globos aerostáticos ustedes están más colgados que una ampolleta van a tener que irse para la casa y volver con sus apoderados a conversar con el Rector del Establecimiento
Y mientras tanto la Primera Guerra Mundial Y mientras tanto la Segunda Guerra Mundial La adolescencia al fondo del patio La juventud debajo de la mesa La madurez que no se conoció La vejez con sus alas de insecto.
Último Brindis
Lo queramos o no sólo tenemos tres alternativas: el ayer, el presente y el mañana.
Y ni siquiera tres porque como dice el filósofo el ayer es ayer nos pertenece sólo en el recuerdo: a la rosa que ya se deshojó no se le puede sacar otro pétalo.
Las cartas por jugar son solamente dos: el presente y el día de mañana.
Y ni siquiera dos porque es un hecho bien establecido que el presente no existe sino en la medida en que se hace pasado y ya pasó... como la juventud.
En resumidas cuentas sólo nos va quedando el mañana: yo levanto mi copa por ese día que no llega nunca pero que es lo único de lo que realmente disponemos.
Soliloquio del Individuo
Yo soy el Individuo. Primero viví en una roca (allí grabé algunas figuras). Luego busqué un lugar más apropiado. Yo soy el Individuo. Primero tuve que procurarme alimentos, buscar peces, pájaros, buscar leña (ya me preocuparía de los demás asuntos). Hacer una fogata, leña, leña, dónde encontrar un poco de leña, algo de leña para hacer una fogata, yo soy el Individuo. Al mismo tiempo me pregunté, fui a un abismo lleno de aire; me respondió una voz: yo soy el Individuo. Después traté de cambiarme a otra roca, allí también grabé figuras, grabé un río, búfalos, grabé una serpiente, yo soy el Individuo. Pero no. Me aburrí de las cosas que hacía, el fuego me molestaba, quería ver más, yo soy el Individuo. Bajé a un valle regado por un río, allí encontré lo que necesitaba, encontré un pueblo salvaje, una tribu, yo soy el Individuo. Vi que allí se hacían algunas cosas, figuras grababan en las rocas, hacían fuego, ¡también hacían fuego!, yo soy el Individuo. Me preguntaron que de dónde venía. Contesté que sí, que no tenía planes determinados, contesté que no, que de ahí en adelante. Bien. Tomé entonces un trozo de piedra que encontré en un río y empecé a trabajar con ella, empecé a pulirla, de ella hice una parte de mi propia vida. Pero esto es demasiado largo. Corté unos árboles para navegar, buscaba peces, buscaba diferentes cosas (yo soy el Individuo). Hasta que me empecé a aburrir nuevamente. Las tempestades aburren, los truenos, los relámpagos, yo soy el Individuo. Bien. Me puse a pensar un poco, preguntas estúpidas se me venían a la cabeza, falsos problemas. Entonces empecé a vagar por unos bosques. Llegué a un árbol y a otro árbol, llegué a una fuente, a una fosa en que se veían algunas ratas: aquí vengo yo, dije entonces, ¿habéis visto por aquí una tribu, un pueblo salvaje que hace fuego? De este modo me desplacé hacia el oeste acompañado por otros seres, o más bien solo. Para ver hay que creer, me decían, yo soy el Individuo. Formas veía en la obscuridad, nubes tal vez, tal vez veía nubes, veía relámpagos; a todo esto habían pasado ya varios días, yo me sentía morir; inventé unas máquinas, construí relojes, armas, vehículos, yo soy el Individuo. Apenas tenía tiempo para enterrar a mis muertos, apenas tenía tiempo para sembrar, yo soy el Individuo. Años más tarde concebí unas cosas, unas formas, crucé las fronteras y permanecí fijo en una especie de nicho, en una barca que navegó cuarenta días, cuarenta noches, yo soy el Individuo. Luego vinieron unas sequías, vinieron unas guerras, tipos de color entraron al valle, pero yo debía seguir adelante, debía producir. Produje ciencia, verdades inmutables, produje tanagras, di a luz libros de miles de páginas, se me hinchó la cara, construí un fonógrafo, la máquina de coser, empezaron a aparecer los primeros automóviles, yo soy el Individuo. Alguien segregaba planetas, ¡árboles segregaba!, pero yo segregaba herramientas, muebles, útiles de escritorio, yo soy el Individuo. Se construyeron también ciudades, rutas, instituciones religiosas pasaron de moda, buscaban dicha, buscaban felicidad, yo soy el Individuo. Después me dediqué mejor a viajar, a practicar, a practicar idiomas, idiomas, yo soy el Individuo. Miré por una cerradura, sí, miré, qué digo, miré, para salir de la duda miré, detrás de unas cortinas, yo soy el Individuo. Bien. Mejor es tal vez que vuelva a ese valle, a esa roca que me sirvió de hogar, y empiece a grabar de nuevo, de atrás para adelante grabar el mundo al revés. Pero no: la vida no tiene sentido.
La Poesía Terminó Conmigo
Yo no digo que ponga fin a nada no me hago ilusiones al respecto yo quería seguir poetizando pero se terminó la inspiración. La poesía se ha portado bien yo me he portado horriblemente mal.
Qué gano con decir yo me he portado bien la poesía se ha portado mal cuando saben que yo soy el culpable.
¡Está bien que me pase por imbécil!
La poesía se ha portado bien yo me he portado horriblemente mal la poesía terminó conmigo.
Viva la Cordillera de Los Andes
Tengo unas ganas locas de gritar viva la Cordillera de los Andes muera la Cordillera de la Costa.
La razón ni siquiera la sospecho pero no puedo más: ¡Viva la Cordillera de los Andes! ¡Muera la Cordillera de la Costa!
Hace cuarenta años que quería romper el horizonte, ir más allá de mis propias narices, pero no me atrevía. Ahora no señores se terminaron las contemplaciones: ¡Viva la Cordillera de los Andes! ¡Muera la Cordillera de la Costa!
¿Oyeron lo que dije? ¡Se terminaron las contemplaciones! ¡Viva la Cordillera de los Andes! ¡Muera la Cordillera de la Costa!
Claro que no respondo si se me cortan las cuerdas vocales (en un caso como éste es bastante probable que se corten) bueno, si se me cortan quiere decir que no tengo remedio que se perdió la última esperanza.
Yo soy un mercader indiferente a las puestas de sol un profesor de pantalones verdes que se deshace en gotas de rocío un pequeño burgués es lo que soy ¡qué me importan a mí los arreboles! Sin embargo me subo a los balcones para gritar a todo lo que doy ¡Viva la Cordillera de los Andes! ¡¡Muera la Cordillera de la Costa!!
Perdonadme si pierdo la razón en el jardín de la naturaleza pero debo gritar hasta morir ¡¡Viva la Cordillera de los Andes!! ¡¡¡Muera la Cordillera de la Costa!!!
Test
Qué es un antipoeta: un comerciante en urnas y ataúdes? un sacerdote que no cree en nada? un general que duda de sí mismo? un vagabundo que se ríe de todo hasta de la vejez y de la muerte? un interlocutor de mal carácter? un bailarín al borde del abismo? un narciso que ama a todo el mundo? un bromista sangriento deliberadamente miserable? un poeta que duerme en una silla? un alquimista de los tiempos modernos? un revolucionario de bolsillo? un pequeño burgués? un charlatán?
un dios?
un inocente?
un aldeano de Santiago de Chile? Subraye la frase que considere correcta.
Qué es la antipoesía: un temporal en una taza de té? una mancha de nieve en una roca? un azafate lleno de excrementos humanos como lo cree el padre Salvatierra? unespejo que dice la verdad? un bofetón al rostro del Presidente de la Sociedad de Escritores? (Dios lo tenga en su santo reino) una advertencia a los poetas jóvenes? un ataúd a chorro? un ataúd a fuerza centrífuga? un ataúd a gas de parafina? una capilla ardiente sin difunto?
Marque con una cruz la definición que considere correcta.
Poeta mexicano nacido en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; el 25 de marzo de 1926. Hijo de un libanés emigrado. Vivió alternativamente ahí y en la ciudad de México. Estudió medicina, pero abandonó estos estudios, posteriormente estudió letras en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde se licenció en Lengua y Literatura Española. En su juventud participó en programas de radio. Fue diputado federal por el estado de Chiapas de 1976 a 1979 y diputado en el Congreso de la Unión en 1988 por el Distrito Federal. Fue poeta calificado por el presidente de México, Ernesto Zedillo, como uno de los más importantes del país en el siglo XX, falleció el 19 de marzo de 1999 en México, Distrito Federal, víctima de un cáncer a la edad de 72 años. Sus poemas son viajes al fondo oscuro de las emociones, siempre con fuerza y siempre desgarradores. De su interior sacó poemas toscos y abruptos. A veces acertó y a veces no, pero cuando lo logró, sus poemas, hablan del amor o de la muerte del padre, tienen una fuerza y una tenacidad en donde el ritmo del lenguaje y la potencia de las expresiones dejan sin aliento al lector, seguro de haber tocado una verdad. Fue Premio Villaurrutia en 1973 y Premio Nacional de Literatura en 1983. Sus libros son Horal (1950), La señal (1951), Adán y Eva (1952), Tarumba (1956), Yuria (1967), Maltiempo (1972), Algo sobre la muerte del Mayor Sabines (1973) y Uno es el hombre (1990). Su obra está recopilada en Nuevo recuento de poemas (1977).
Enciclopedia Microsoft Encarta
VIEJA LA NOCHE...
Vieja la noche, vieja, largo mi corazón antiguo.
¡Qué de brazos adentro del pecho, fríos, se mueven y me buscan, viejo amor mío!
La noche, vieja, cae como un lento martirio, sombra y estrella, hueco del pecho mío.
Y yo entretanto, ausente de mi martirio, entro en la noche, busco su cuerpo frío.
No hay luna, locos, desde hace siglos. Sólo un breve milagro cuando hace frío.
YO NO LO SÉ DE CIERTO...
Yo no lo sé de cierto, pero supongo que una mujer y un hombre algún día se quieren, se van quedando solos poco a poco, algo en su corazón les dice que están solos, solos sobre la tierra se penetran, se van matando el uno al otro.
Todo se hace en silencio. Como se hace la luz dentro del ojo. El amor une cuerpos. En silencio se van llenando el uno al otro.
Cualquier día despiertan, sobre brazos; piensan entonces que lo saben todo. Se ven desnudos y lo saben todo.
(Yo no lo sé de cierto. Lo supongo.)
ES LA SOMBRA DEL AGUA...
Es la sombra del agua y el eco de un suspiro, rastro de una mirada, memoria de una ausencia, desnudo de mujer detrás de un vidrio.
Está encerrada, muerta -dedo del corazón, ella es tu anillo-, distante del misterio, fácil como un niño.
Gotas de luz llenaron ojos vacíos, y un cuerpo de hojas y alas se fue al rocío.
Tómala con los ojos, llénala ahora, amor mío. Es tuya como de nadie tuya como el suicidio.
Piedras que hundí en el aire, maderas que ahogué en el río, ved mi corazón flotando sobre su cuerpo sencillo.
SITIO DE AMOR
Sitio de amor, lugar en que he vivido de lejos, tú, ignorada, amada que he callado, mirada que no he visto, mentira que me dije y no he creído:
(Ésta es la última vez que yo te quiero. En serio te lo digo.)
Cosas que no conozco, que no he aprendido, contigo, ahora, aquí, las he aprendido.
En ti creció mi corazón. En ti mi angustia se hizo. Amada, lugar en que descanso, silencio en que me aflijo.
(Cuando miro tus ojos pienso en un hijo.)
Hay horas, horas, horas, en que estás tan ausente que todo te lo digo.
Tu corazón a flor de piel, tus manos, tu sonrisa perdida alrededor de un grito, ese tu corazón de nuevo, tan pobre, tan sencillo, ese tu andar buscándome por donde yo no he ido:
Todo eso que tú haces y no haces a veces es como para estarse peleando contigo.
Niña de los espantos, mi corazón caído, ya ves, amada, niña, qué cosas dijo.
MI CORAZÓN EMPRENDE...
Mi corazón emprende de mi cuerpo a tu cuerpo último viaje. Retoño de la luz, agua de las edades que en ti, perdida, nace. Ven a mi sed. ahora. Después de todo. Antes. Ven a mi larga sed entretenida en bocas, escasos manantiales. Quiero esa arpa honda que en tu vientre arrulla niños salvajes, Quiero esa tensa humedad que te palpita , esa humedad de agua que te arde. Mujer, músculo suave. La piel de un beso entre tus senos de oscurecido oleaje me navega en la boca y mide sangre. Tú también. Y no es tarde. Aún podemos morirnos uno en otro: es tuyo y mío ese lugar de nadie. Mujer, ternura de odio, antigua madre, quiero entrar, penetrarte, veneno, llama, ausencia, mar amargo y amargo, atravesarte. Cada célula es hembra, tierra abierta, agua abierta, cosa que se abre. Yo nací para entrarte. Soy la flecha en el lomo de la gacela agonizante. Por conocerte estoy, grano de angustia en corazón de ave. Yo estaré sobre ti, y todas las mujeres tendrán un hombre encima en todas partes.
ASÍ ES
Con siglos de estupor, con siglos de odio y llanto, con multitud de hombres amorosos y ciegos, destinado a la muerte, ahogándome en mi sangre, aquí, embrocado. Igual a aun perro herido al que rodea la gente. Feo como el recién nacido y triste como el cadáver de la parturienta.
Los que tenemos frío de verdad, los que estamos solos por todas partes, los sin nadie. los que no pueden dejar destruirse, ésos no importan, no valen nada, nada, que de una vez se vayan, que se mueran pronto. A ver si es cierto: muérete. ¡Muérete, Jaime, muérete!
¡Ah, mula vida, testaruda, sorda!
Poetas, mentirosos, ustedes no se mueran nunca. Con su pequeña muerte andan por todas partes y la lucen, la lloran, le ponen flores, se la enseñan a los pobres, a los humildes, a los que tienen esperanza. Ustedes no conocen la muerte todavía: cuando la conozcan ya no hablarán de ella, se dirán que no hay tiempo sino para vivir.
Es que yo he visto muertos, y sólo los muertos son la muerte, y eso, de veras, ya no importa.
Un desgraciado como yo no ha de ser siempre desgraciado. he aquí la vida.
Puedo decirles una cosa por los que han muerto de amor, por los enfermos de esperanza, por los que han acabado sus días y aún andan por las calles con una mirada inequívoca en los ojos y con el corazón en las manos ofreciéndolo a nadie. Por ellos, y por los cansados que mueren lentamente en buhardillas y no hablan, y tienen sucio el cuerpo, altaneros del hambre, odiadores que pagan con moneda de amor. por éstos y los otros, por todos los que se han metido las manos debajo de las costillas y han buscado hacia arriba esa palabra, ese rostro, y sólo han encontrado peces de sangre, arena.... Puedo decirles una cosa que no será silencio, que no ha de ser soledad, que no conocerá ni locura ni muerte. Una cosa está en los labios de los niños, que madura en la boca de los ancianos, débil como la fruta en la rama, codiciosa como el viento: humildad.
Puedo decirles también que no hagan caso de lo que yo les diga. El fruto asciende por el tallo, sufre la flor y llega al aire. Nadie podrá prestarme su vida. Hay que saber, no obstante, que los ríos todos nacen del mar.
ALLÍ HABÍA UNA NIÑA
Allí había una niña. En las hojas del plátano un pequeño hombrecito dormía un sueño. en un estanque, luz en agua. yo contaba un cuento.
Mi madre pasaba interminablemente alrededor nuestro. En el patio jugaba con una rama un perro. El sol -qué sol, qué lento- se tendía, se estaba quieto.
Nadie sabía qué hacíamos, nadie, qué hacemos. Estábamos hablando, moviéndonos, yendo de un lado a otro, las arrieras, la araña, nosotros, el perro. Todos estábamos en la casa pero no sé por qué. Estábamos. Luego el silencio.
Ya dije quién contaba un cuento. Eso fue alguna vez porque recuerdo que fue cierto.
QUIERO APOYAR MI CABEZA
Quiero apoyar mi cabeza en tus manos, Señor. Señor del humo, sombra, quiero apoyar mi corazón. Quiero llorar con mis ojos, irme en llanto, Señor.
Débil, pequeño, frustrado, cansado de amar, amor, dame un golpe de aire, tírame, corazón.
Sobre la brisa, en el alba, cuando se despierte el sol, derrámame como un llanto, llórame como yo.
PEQUEÑA DEL AMOR
Pequeña del amor, tú no lo sabes, tú no puedes saberlo todavía, no me conmueve tu voz ni el ángel de tu boca fría, ni tus reacciones de sándalo en que perfumas y expiras, ni tu mirada de virgen crucificada y ardida.
No me conmueve tu angustia tan bien dicha, ni tu sollozar callado y sin salida.
No me conmueven tus gestos de melancolía, ni tu anhelar, ni tu espera, ni la herida de que me hablas afligida.
Me conmueves toda tú representando tu vida con esa pasión tan torpe y tan limpia, como el que quiere matarse para contar: soy suicida.
Hoja que apenas se mueve ya se siente desprendida: voy a seguirte queriendo todo el día.
BOCA DEL LLANTO
Boca del llanto, me llaman tus pupilas negras, me reclaman, Tus labios sin ti me besan. ¡Cómo has podido tener la misma mirada negra con esos ojos que ahora llevas!
Sonreíste. ¡Qué silencio, qué falta de fiesta! ¡Cómo me puse a buscarte en tu sonrisa, cabeza de tierra, labios de tristeza!
No lloras, no llorarías aunque quisieras; tienes el rostro apagado de las ciegas.
Puedes reír. Yo te dejo reír, aunque no puedas.
TE DESNUDAS IGUAL
Te desnudas igual que si estuvieras sola y de pronto descubres que estás conmigo. ¡Cómo te quiero entonces entre las sábanas y el frío!
Te pones a flirtearme como a un desconocido y yo te hago la corte ceremonioso y tibio. Pienso que soy tu esposo y que me engañas conmigo.
¡Y cómo nos queremos entonces en la risa de hallarnos solos en el amor prohibido!
(Después, cuando pasó, te tengo miedo y siento escalofrío.)
LA COJITA ESTÁ EMBARAZADA
La cojita está embarazada. Se mueve trabajosamente, pero qué dulce mirada mira de frente.
Se le agrandaron los ojos como si su niño también le creciera en ellos pequeño y limpio A veces se queda viendo quién sabe que cosas que sus ojos blancos se le vuelven rosas.
Anda entre toda la gente trabajosamente. No puede disimular, pero, a punto de llorar, la cojita, de repente, se mira el vientre y ríe. Y ríe la gente.
La cojita embarazada ahorita está en sus balcón y yo creo que se alegra cantándose una canción: "cojita del pie derecho y también del corazón".
LOS DÍAS INÚTILES
Los días inútiles son como una costra de mugre sobre el alma. Hay una asfixia lenta que sonríe, que olvida, que se calla. ¿Quién me pone estos sapos en el pecho cuando no digo nada? Hay un idiota como yo andando, platicando con gentes y fantasmas, echándose en el lodo y escarbando la mierda de la fama. Puerco de hocico que recita versos en fiestas familiares, donde mujeres sabias hablan de amor, de guerra, resuelven la esperanza. Puerco del mundo fácil en que el engaño quiere hacer que engaña mientras ácidos lentos llevan el asco a la garganta. Hay un hombre que cae días y días de pie, desde su cara, y siente que en su pecho van creciendo muertes y almas. Un hombre como yo que se avergüenza, que se cansa, que no pregunta porque no pregunta ni quiere nada. ¿Qué viene a hacer aquí tanta ternura fracasada? ¡Díganle que se vaya!
TU CUERPO ESTÁ A MI LADO
Tu cuerpo está a mi lado fácil, dulce, callado. Tu cabeza en mi pecho se arrepiente con los ojos cerrados y yo te miro y fumo y acaricio tu pelo enamorado. Esta mortal ternura con que callo te está abrazando a ti mientras yo tengo inmóviles mis brazos. Miro mi cuerpo, el muslo en que descansa tu cansancio, tu blando seno oculto y apretado y el bajo y suave respirar de tu vientre sin mis labios. Te digo a media voz cosas que invento a cada rato y me pongo de veras triste y solo y te beso como si fueras tu retrato. Tú, sin hablar, me miras y te aprietas a mí y haces tu llanto sin lágrimas, sin ojos, sin espanto. Y yo vuelvo a fumar, mientras las cosas se ponen a escuchar lo que no hablamos.
NO ES NADA DE TU CUERPO
No es nada de tu cuerpo, ni tu piel, ni tus ojos, ni tu vientre, ni ese lugar secreto que los dos conocemos, fosa de nuestra muerte, final de nuestro entierro. No es tu boca -tu boca que es igual que tu sexo-, ni la reunión exacta de tus pechos, ni tu espalda dulcísima y suave, ni tu ombligo, en que bebo. No son tus muslos duros como el día, ni tus rodillas de marfil al fuego, ni tus pies diminutos y sangrantes, ni tu olor, ni tu pelo. No es tu mirada -¿qué es una mirada?- triste luz descarriada, paz sin dueño, ni el álbum de tu oído, ni tus voces, ni las ojeras que te deja el sueño. Ni es tu lengua de víbora tampoco, flecha de avispas en el aire ciego, ni la humedad caliente de tu asfixia que sostiene tu beso. No es nada de tu cuerpo, ni una brizna, ni un pétalo, ni una gota, ni un gramo, ni un momento:
Es sólo este lugar donde estuviste, estos mis brazos tercos.
IGUAL QUE LOS CANGREJOS...
Igual que los cangrejos heridos que dejan sus propias tenazas sobre la arena, así me desprendo de mis deseos, muerdo y corto mis brazos, podo mis días, derribo mi esperanza, me arruino. Estoy a punto de llorar.
¿En dónde me perdí, en qué momento vine a habitar mi casa, tan parecido a mí que hasta mis hijos me toman por su padre y mi mujer me dice las palabras acostumbradas?
Me recojo a pedazos, a trechos en el basurero de la memoria, y trato de reconstruirme, de hacerme como mi imagen. ¡Ay, nada queda! Se me caen de la mano los platos rotos, las patas de las sillas, los calzones usados, los huesos que desenterré y los retratos en que se ven amores y fantasmas.
¡Apiádate de mí! Quiero pedir piedad a alguien. Voy a pedir perdón al primero que encuentre. Soy una piedra que rueda porque la noche está inclinada y o se le ve el fin.
Me duele el estómago y el alma y todo mi cuerpo está esperando con miedo que una mano bondadosa me eche una sábana encima.
PASA EL LUNES...
Pasa el lunes y pasa el martes y pasa el miércoles y el jueves y el viernes y el sábado y el domingo, y otra vez el lunes y el martes y la gotera de los días sobre la cama donde se quiere dormir, la estúpida gota del tiempo cayendo sobre el corazón aturdido, la vida pasando como estas palabras. lunes, martes, miércoles, enero, febrero, diciembre, otro año, otro año, otra vida. La vida yéndose sin sentido, entre la borrachera y la conciencia, entre la lujuria y el remordimiento y el cansancio.
Encontrarse, de pronto, con las manos vacías, con el corazón vacío, con la memoria como una ventana hacia la obscuridad, y preguntarse: ¿qué hice?, ¿qué fui?, ¿en donde estuve? Sombra perdida entre las sombras, ¿cómo recuperarte, rehacerte, vida?
Nadie puede vivir de cara a la verdad sin caer enfermo o dolerse hasta los huesos. Porque la verdad es que somos débiles y miserables y necesitamos amar, ampararnos, esperar, creer y afirmar. No podemos vivir a la intemperie en el solo minuto que nos es dado. ¡Qué hermosa palabra "Dios", larga y útil al miedo, salvadora! Aprendemos a cerrar los labios del corazón cuando quiera decirla, y enseñémosle a vivir en su sangre, a revolcarse en su sangre limitada.
no hay más que esta ternura que siento hacia ti, engañado, porque algún día vas a abrir los ojos y mirarás tus ojos cerrados para siempre. no hay más que esta ternura de mí mismo que estoy abierto como un árbol, plantado como un árbol, recorriéndolo todo.
He aquí la verdad: hacer las máscaras, recitar las voces, elaborar los sueños, Ponerse el rostro del enamorado, la cara del que sufre, la faz del que sonríe, el día lunes, y el martes, y el mes de marzo y el año de la solidaridad humana, y comer a las horas lo mejor que se pueda, y dormir y ayuntar, y seguirse entrenando ocultamente para el evento final del que no habrá testigos.
TLALTELOLCO 68
1
NADIE SABE el número exacto de los muertos, ni siquiera los asesinos, ni siquiera el criminal. (Ciertamente, ya llegó a la historia este hombre pequeño por todas partes, incapaz de todo menos del rencor.)
Tlaltelolco será mencionado en los años que vienen como hoy hablamos de Río Blanco y Cananea, pero esto fue peor, aquí han matado al pueblo; no eran obreros parapetados en la huelga, eran mujeres y niños, estudiantes, jovencitos de quince años, una muchacha que iba al cine, una criatura en el vientre de su madre, todos barridos, certeramente acribillados por la metralla del Orden y Justicia Social.
A los tres días, el ejército era la víctima de los desalmados, y el pueblo se aprestaba jubiloso a celebrar las Olimpiadas, que darían gloria a México.
2
El crimen está allí, cubierto de hojas de periódicos, con televisores, con radios, con banderas olímpicas.
El aire denso, inmóvil, el terror, la ignominia. alrededor las voces, el tránsito, la vida. Y el crimen está allí.
3
Habría que lavar no sólo el piso; la memoria. Habría que quitarles los ojos a los que vimos, asesinar también a los deudos, que nadie llore, que no haya más testigos. Pero la sangre echa raíces y crece como un árbol en el tiempo. La sangre en el cemento, en las paredes, en una enredadera: nos salpica, nos moja de vergüenza, de vergüenza, de vergüenza.
La bocas de los muertos nos escupen una perpetua sangre quieta.
4
Confiaremos en la mala memoria de la gente, ordenaremos los restos, perdonaremos a los sobrevivientes, daremos libertad a los encarcelados, seremos generosos, magnánimos y prudentes.
Nos han metido las ideas exóticas como una lavativa, pero instauramos la paz, consolidamos las instituciones; los comerciantes están con nosotros, los banqueros, los políticos auténticamente mexicanos, los colegios particulares, las personas respetables. Hemos destruido la conjura, aumentamos nuestro poder: ya no nos caeremos de la cama porque tendremos dulces sueños.
Tenemos Secretarios de Estado capaces de transformar la mierda en esencias aromáticas, diputados y senadores alquimistas, líderes inefables, chulísimos, un tropel de putos espirituales enarbolando nuestra bandera gallardamente.
Aquí no ha pasado nada. Comienza nuestro reino.
5
En las planchas de la Delegación están los cadáveres. Semidesnudos, fríos, agujereados, algunos con el rostro de un muerto. Afuera, la gente se amontona, se impacienta, espera no encontrar el suyo: "Vaya usted a buscar a otra parte."
6
La juventud es el tema dentro de la Revolución. El gobierno apadrina a los héroes. El peso mexicano está firme y el desarrollo del país es ascendente. Siguen las tiras cómicas y los bandidos en la televisión. hemos demostrado al mundo que somos capaces, respetuosos, hospitalarios, sensibles (¡Qué Olimpiada maravillosa!), y ahora vamos a seguir con el "Metro" porque el progreso no puede detenerse.
La mujeres, de rosa, los hombres, de azul cielo, desfilan los mexicanos en la unidad gloriosa que constituye la patria de nuestros sueños.
LOS AMOROSOS
Los amorosos callan. El amor es el silencio más fino, el más tembloroso, el más insoportable. Los amorosos buscan, los amorosos son los que abandonan, son los que cambian, los que olvidan. su corazón les dice que nunca han de encontrar, no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos porque están solos, solos, solos, entregándose, dándose a cada rato, llorando porque no salvan al amor. Les preocupa el amor. Los amorosos viven al día, no pueden hacer más, no saben. Siempre se están yendo, siempre, hacia alguna parte. Esperan, no esperan nada, pero esperan. Saben que nunca han de encontrar. El amor es la prórroga perpetua, siempre el paso siguiente, el otro, el otro. Los amorosos son los insaciables, los que siempre -¡que bueno!- han de estar solos.
Los amorosos son la hidra del cuento. Tienen serpientes en lugar de brazos. las venas del cuello se les hinchan también como serpientes para asfixiarlos. Los amorosos no pueden dormir porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la obscuridad abren los ojos y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana y su cama flota como sobre un lago.
Los amorosos son locos, sólo locos, sin Dios y sin diablo.
Los amorosos salen de sus cuevas temblorosos, hambrientos, a cazar fantasmas. Se ríen de las gentes que lo saben todo, de las que aman a perpetuidad, verídicamente, de las que creen en el amor como en una lámpara de inagotable aceite.
Los amorosos juegan a coger el agua, a tatuar el humo, a no irse. Juegan el largo, el triste juego del amor. Nadie ha de resignarse. Dicen que nadie ha de resignarse. Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla, la muerte les fermenta detrás de los ojos, y ellos caminan, lloran hasta la madrugada en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.
Les llega a veces un olor a tierra recién nacida, a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas, a arroyos de agua tierna y a cocinas. Los amorosos se ponen a cantar entre labios una canción no aprendida. Y se van llorando, llorando la hermosa vida.
Poeta nacido en Buenos Aires, en el barrio de Villa Crespo. Su primera obra publicada, Violín y otras cuestiones, prologada entusiastamente por otro grande de la poesía, Raúl González Tuñon, recibió inmediatamente el elogio de la crítica. Considerado por muchos uno de los más grandes poetas contemporáneos, su obra delata una ambiciosa búsqueda de un lenguaje trascendente, ya sea a través del -realismo crítico- y el intimismo, primeramente, y luego con la apertura hacia otras modalidades, la singularidad de un estilo, de una manera de ver el mundo, la conjugación de una aventura verbal que no descarta el compromiso social y político, como una forma de templar la poesía con las grandes cuestiones de nuestro tiempo. Fue obligado a un exilio de doce años por la violencia política estatal, que además le arrancó un hijo y a su nuera, embarazada, quienes pasaron a formar parte de la dolorosa multitud de -desaparecidos-. En 1997 recibió el Premio Nacional de Poesía. Su obra ha sido traducida a diez idiomas. Reside actualmente en México, aunque -Volver, vuelvo todos los años, pero no para quedarme. La pregunta para mí no es por qué no vivo en la Argentina sino por qué vivo en México. Y la respuesta es muy simple: Porque estoy enamorado de mi mujer, eso es todo-. Perdonando tamaño romanticismo, la ciudad de Buenos Aires lo honró recientemente con el título de ciudadano ilustre.
Caras
bondad verdad belleza dijo son las tres caras de Dios dijo y se le caía una luz de la memoria la mitad donde Dios era como muerte que persuadía al niño para que corriera a la selva en traje de 780 años o como-cuando sedució a la comtessa de dia alta que sus graves penas pasó por no entregar querer o amor y ese fue su más grande yerro en el lecho o cuando vestida se miraba bajo la tela el brazo solo el brazo oscuro que no fue almohada para nadie y se secó y trajo el otoño y los días se le cayeron como hojas que crujían y parecían padecimientos y nunca más las dulces cuitas
ese leopoldo marechal bondad verdad belleza dijo y se le caía una luz y las mentiras viajan 100 años y jamás llegan la verdad revela que es mejor decir la verdad y morir y leopoldo se murió no furioso contra los que lo orinaron vivo y sangrante o le pisaron el gran pájaro que cantó y saltó como vivo toda la tiempo que viviera o le echaban en la mitad tierrita sucia que les sobra cada vez que la boca abren ya que los polvos de la mundo se depositan en algún sitio o lugar y ciertamente hay hambre por toda la cielo se bajan a matar espadas alzan un viento de caballo
eh don leopoldo marechal por sus dos tiempos transcurrió lo vestía como una túnica tejida por el pueblo a los buenos bellos verdaderos que amasan pan atrás de todo o dan de comer al claror que sube de la muerte aunque empuje niños a la selva porque no hay Dios como la boca hay que ofrendarse diariamente para no hablar o no digamos lo que es la garganta del alma ea esas hambres vamos quiá o ca mejor disimulemos de leopoldo saltó un leopardo lleno de trágico valor que se comía toda la hambre la más violeta de guardar el poldo o pardo en su león o astro que ardía con sus noches sin saber si iba alzarse otra como temiendo por la luz
ea leopoldo marechal cuando cesó se le pararon todos los ojos que guardaba donde llorar en la cocina o cocinar el lloro como un tallo de maíz cargado de hijitos en la espalda o como espada la más vengadora la del pueblo que dulce viste sus heridas como soldados agradecidos a la mama
fue así que leopoldo hizo: un búfalo que anda en el aire un falo que anda en la nación un lo que anda hoy no andará mañana cuando estemos suaves como olvidados apagados bajo la patria o tierrecita que leopoldo regó y amó y levantaba ciudadelas para cuidarla humanamente y dejándose bien atrás se puso delante de todos y así le crecieron noches al bueno bello verdadero un gran silencio lo cubrió un gran amor lo destapó y de sus brazos descendían calores para la mitad herida donde se inclinaba pasaba como ungüentos sobre los como tristes leopardos que crepitan en el país
ea esas hambres vamos quiá de leopoldo caía una luz y cuando se fue su caballo se encaminaba lento a la grande sombra do lo pacen y él sigue dando de comer y su belleza se transforma en otra parte de la mundo diseminado como un pueblo como si amaran no distintos
si dulcemente por tu cabeza pasaban las olas del que se tiró al mar/ ¿qué pasa con los hermanitos que entierraron?/¿hojitas les crecen de los dedos?/¿arbolitos/ [otoños que los deshojan como mudos?/en silencio
los hermanitos hablan de la vez que estuvieron a dostres dedos de la muerte/sonrien recordando/aquel alivio sienten todavía como si no hubieran morido/como si
paco brillara y rodolfo mirase toda la olvidadera que solía arrastrar colgándole del hombro/o haroldo hurgando su amargura [(siempre) sacase el as de espadas/puso su boca contra el viento/
aspiró vida/vidas/con sus ojos miró la terrible/ pero ahora están hablando de cuando operaron con suerte/nadie mató/nadie fue muerto/el enemigo fue burlado y un poco de la humillación general
se rescató/con corajes/con sueños/tendidos en todo eso los compañeros/mudos/ deshuesándose en la noche de enero/ quietos por fin/solísimos/ sin besos
de "Si dulcemente", 1980
Oración de un desocupado
Padre, desde los cielos bájate, he olvidado las oraciones que me enseñó la abuela, pobrecita, ella reposa ahora, no tiene que lavar, limpiar, no tiene que preocuparse andando el día por la ropa, no tiene que velar la noche, pena y pena, rezar, pedirte cosas, rezongarte dulcemente. Desde los cielos bájate, si estás, bájate entonces, que me muero de hambre en esta esquina, que no sé de qué sirve haber nacido, que me miro las manos rechazadas, que no hay trabajo, no hay, bájate un poco, contempla esto que soy, este zapato roto, esta angustia, este estómago vacío, esta ciudad sin pan para mis dientes, la fiebre cavándome la carne, este dormir así, bajo la lluvia, castigado por el frío, perseguido te digo que no entiendo, Padre, bájate, tócame el alma, mírame el corazón, yo no robé, no asesiné, fui niño y en cambio me golpean y golpean, te digo que no entiendo, Padre, bájate, si estás, que busco resignación en mí y no tengo y voy a agarrarme la rabia y a afilarla para pegar y voy a gritar a sangre en cuello de "Violín y otras cuestiones"
El juego en que andamos
Si me dieran a elegir, yo elegiría esta salud de saber que estamos muy enfermos, esta dicha de andar tan infelices. Si me dieran a elegir, yo elegiría esta inocencia de no ser un inocente, esta pureza en que ando por impuro. Si me dieran a elegir, yo elegiría este amor con que odio, esta esperanza que come panes desesperados. Aquí pasa, señores, que me juego la muerte. de "El juego en que andamos"
Mi Buenos Aires querido
Sentado al borde de una silla desfondada, mareado, enfermo, casi vivo, escribo versos previamente llorados por la ciudad donde nací. Hay que atraparlos, también aquí nacieron hijos dulces míos que entre tanto castigo te endulzan bellamente. Hay que aprender a resistir. Ni a irse ni a quedarse, a resistir, aunque es seguro que habrá más penas y olvido.
Opiniones
Un hombre deseaba violentamente a una mujer, a unas cuantas personas no les parecía bien, un hombre deseaba locamente volar, a unas cuantas personas les parecía mal, un hombre deseaba ardientemente la Revolución y contra la opinión de la gendarmería trepó sobre muros secos de lo debido, abrió el pecho y sacándose los alrededores de su corazón, agitaba violentamente a una mujer, volaba locamente por el techo del mundo y los pueblos ardían, las banderas. de "Gotán"
Hechos
mientras el dictador o burócrata de turno hablaba en defensa del desorden constituido del régimen él tomó un endecasílabo o verso nacido del encuentro entre una piedra y un fulgor de otoño afuera seguía la lucha de clases/el capitalismo brutal/el duro trabajo/la estupidez/ la represión/la muerte/las sirenas policiales cortando la noche/él tomó el endecasílabo y con mano hábil lo abrió en dos cargando de un lado más belleza y más belleza del otro/cerró el endecasílabo/puso el dedo en la palabra inicial/apretó la palabra inicial apuntando al dictador o burócrata salió el endecasílabo/siguió el discurso/siguió la lucha de clases/el capitalismo brutal/el duro trabajo/la estupidez/la represión/ [la muerte/las sirenas policiales cortando la noche este hecho explica que ningún endecasílabo derribó hasta [ahora a ningún dictador o burócrata aunque sea un pequeño dictador o un pequeño burócrata/y también [explica que un verso puede nacer del encuentro entre una piedra y un fulgor [de otoño o del encuentro entre la lluvia y un barco y de otros encuentros que nadie sabría predecir/o sea los nacimientos/ casamientos/ los disparos de la belleza incesante de "Hechos", 1978
Nota I
te nombraré veces y veces. me acostaré con vos noche y día. noches y días con vos. me ensuciaré cogiendo con tu sombra. te mostraré mi rabioso corazón. te pisaré loco de furia. te mataré los pedacitos. te mataré una con paco. otro lo mato con rodolfo. con haroldo te mato un pedacito más. te mataré con mi hijo en la rnano. y con el hijo de mi hijo/ muertito. voy a venir con diana y te mataré. voy a venir con jote y te mataré. te voy a matar/derrota. nunca me faltará un rostro amado para matarte otra vez. vivo o muerto/un rostro amado. hasta que mueras/ dolida como estás/ya lo sé. te voy a matar/yo te voy a matar.
Nota II
ya que moría mañana me moriré anteanoche/ con un cuchillito fino voy a cavar el 76 para limpiarle las raíces a paco las hojitas a paco clavado al suelo como una mula rota gente que me quería ayudar/ después le toca al 77 para encontrar los ojos de rodolfo como cielos terrestres fríos fríos fríos diseminados por ahí/ mirada vacía ahora va a haber que trabajar limpiar huesitos/que no hagan negocio con la sombra desapareciendo/ dejándose ir a la tierra ponida sobre los huesitos del corazón/ compañeros denme valor/ la sombra vuela alrededor como un objeto en mi pieza/ ni remedio que la pueda parar/ ni corazón ni nada/ ni la palabra nada/ ni la palabra corazón/ pañeros/compañeros.
Si Dulcemente
si dulcemente por tu cabeza pasaban las olas del que se tiró al mar/ ¿qué pasa con los hermanitos que entierraron?/¿hojitas les crecen de los dedos?/¿arbolitos/ [otoños que los deshojan como mudos?/en silencio los hermanitos hablan de la vez que estuvieron a dostres dedos de la muerte/sonrien recordando/aquel alivio sienten todavía como si no hubieran morido/como si paco brillara y rodolfo mirase toda la olvidadera que solía arrastrar colgándole del hombro/o haroldo hurgando su amargura [(siempre) sacase el as de espadas/puso su boca contra el viento/ aspiró vida/vidas/con sus ojos miró la terrible/ pero ahora están hablando de cuando operaron con suerte/nadie mató/nadie fue muerto/el enemigo fue burlado y un poco de la humillación general se rescató/con corajes/con sueños/tendidos en todo eso los compañeros/mudos/ deshuesándose en la noche de enero/ quietos por fin/solísimos/ sin besos
Ofelia
" Esta ofelia no es la prisionera de su propia voluntad ella sigue a su cuerpo espléndido como un golpe de vino en medio de los hombres su cuerpo estilo renacimiento lleno de sol de Italia pasa por buenos aires ofelia yo en tus pechos fundaría ciudades y ciudades de besos hermosas libres con su sombra a repartir con los amantes mundiales ofelia por tus pechos pasa como un temblor de caballadas a medianoche por Florencia tus pechos altos duros come il palazzo vecchio una tarde de verano de 1957 iba yo rodeado de tus pechos sin saberlo era igual la delicia la turbación el miedo las sombras empezaban a andar por las callejas con un olor desconocido algo como tus pechos después de haber amado eras oscura ofelia para entonces y enormemente triste una adivinación una catástrofe un oleaje de olvido después de la ternura una especie de culpa sin castigo de furia en paz con su gran guerra andabas por Florencia con tus pechos yendo y viniendo por las sombras con saudade de mí seguramente tu hombro izquierdo digamos lloraba a tus espaldas o largaba sus ansias lentas en el crepúsculo y ellas venían a mi sangre o eran un temblor como un presagio gracias te sean dadas ojos míos yo les beso las manos bésoles muy los pies gracias narices muchas gracias oídos con que escucho los ruidos de la ofelia antes apenas era una ciudad de Italia sus tiros me llenaban de otra desgracia el corazón. "
Ruiseñores de nuevo
" En el gran cielo de la poesía, mejor dicho en la tierra o mundo de la poesía que incluye cielos astros dioses mortales está cantando el ruiseñor de Keats siempre pasa Rimbaud empuñando sus 17 años como la llama de amor viva de San Juan a la teresa se le dobla el dolor y su caballo triza el polvo enamorado Francisco de Quevedo y Villegas el dulce Garcilaso arde en los infiernos de John Donne de César Vallejo caen caminos para que los pies de la poesía caminen pies que pisan callados como un burrito andino Baudelaire baja un albatros de su reino celeste con el frac del albatros Mallarméva a la fiesta de la nada posible suena el violín de Verlaine en la fiesta de la nada posible recuerda que la sangre es posible en medio de la nada que Girondo liublimará perrinunca lamora y girarán los barquitos de tuñón contra el metal de espanto que abusó a Apollinaire oh Lou que desamaste la eternidad de viaje el palacio del exceso donde entró la sabiduría de Blake el paco urondo que forraba en lamé la felicidad para evitarle fríos de la época mientras Roque Dalton trepaba por el palo mayor de su alma y gritaba. "
La economía es una ciencia
" En el decenio que siguió a la crisis se notó la declinación del coeficiente de ternura en todos los países considerados o sea tu país mí país los países que crecían entre tu alma y mi alma de repente duraban un instante y antes de irse o desaparecer dejaban caer sábanas llenas de nuestros sexos que salían volando alrededor como perdices quiere decir que cada vez que hicimos el amor dejábamos nuestros sexos allí? y ellos seguían vivitos y coleando como perdices suavísimas? qué raro mirá que lavábamos las sábanas con subordinación y valor para que los jugos de la noche pasada no inauguraran el pasado y ningún pasado pusiera una oficina entre nosotros para ordenarnos el hoy porque el alma amorosa es desordenada y perfecta tiene mucha limpieza y lindura se necesita todo un Dios para encerrarla como le pasó a don francisco que así pudo cruzar la agua fría de la muerte es bien raro eso de nuestros sexos volando pero recuerdo ahora que cada vez que yo entraba en tu sexo y me bañaban tus espumas purísimas con impaciencia y dulzura y valor me parecía oir un pajarerío en el bosque de vos como amor encendiendo otro amor o más, es cierto que cada vez nuestros sexos resucitaban y se ponían a dar vueltas entre ellos como maripositas encandiladas por el fuego y se querían morir de nuevo buscando incesantemente la libertad y había un país entre la vida y la muerte donde todo era consolación y hermosura y no poseíamos nuestro corazón y nuestros sexos se perdían como almas en la noche y nunca más los volvíamos a ver para entender estudio los índices de la tasa de inversióún bruta los índices de la productividad marginal de las inversiones los índices de crecimiento del producto amoroso otros índices que es aburrido hablar aquí y no entiendo nada la economía es bien curiosa al pequeño ahorrista del alma lo engañan en wall street los sueldos de la ternura son bajos subsiste la injusticia en el mercado mundial del amor el aprendiz está rodeado de nubes que parecen elefantes eso no le da dicha ni desdicha en medio de las razones las redenciones las resurrecciones se lleva el alma a la nariz para sentir tus perjúmenes estoy viendo volar los pajaritos que te salían del sexo mejor dicho de más allá todavía de todo lo que valías o brillabas o eras y dabas como jugos de la noche."